La organización agraria Asaja ha presentado una denuncia ante la Fiscalía contra Agroseguro, acusándola de presunta estafa contractual. El conflicto surge por la valoración de los daños causados por conejos en cultivos. Según Asaja, la aseguradora aplica criterios de tasación que no coinciden con lo pactado en las pólizas, generando pérdidas económicas notables para los agricultores afectados. La denuncia busca esclarecer si existe un perjuicio sistemático hacia los asegurados.
El sistema de tasación bajo la lupa de la tecnología agrícola 🛰️
La discrepancia técnica se centra en cómo se cuantifica el daño real. Agroseguro utiliza modelos de estimación basados en muestreos y tablas de rendimiento histórico, mientras los agricultores reportan pérdidas completas en parcelas. La falta de uso de herramientas modernas, como drones con sensores multiespectrales o imágenes satelitales de alta resolución, impide una evaluación precisa del área afectada. Implementar estas tecnologías permitiría contrastar los datos de campo con los criterios de la póliza, reduciendo la subjetividad en la liquidación de siniestros.
Conejos con abogados: el nuevo desafío del campo 🐇⚖️
Parece que los conejos, además de ser una plaga, ahora tienen un equipo de defensa jurídica dentro de Agroseguro. Porque si la aseguradora minimiza los destrozos de estos roedores, quizás piensan que los agricultores exageran para cobrar un seguro contra un animal que, según sus cuentas, solo come hojas de lechuga de forma educada. Al final, el próximo informe pericial podría incluir testimonios de los propios conejos, declarando que ellos solo mordisquean con moderación.