El Arsenal dio un paso de gigante hacia el título de la Premier League al vencer 0-1 al West Ham en el London Stadium. Un gol de Leandro Trossard en el minuto 83 desató la euforia entre los aficionados gunner, que ven cómo su equipo se acerca a una liga que no conquista desde 2004. El partido, correspondiente a la jornada 36, no estuvo exento de polémica arbitral, con varias decisiones discutidas que mantuvieron la tensión hasta el pitido final.
Análisis táctico: la paciencia como arma de Mikel Arteta 🧠
El planteamiento de Mikel Arteta se basó en una presión alta asfixiante y una circulación de balón paciente para desgastar al bloque defensivo del West Ham. Los datos de posesión (65% para el Arsenal) reflejan el control del partido, pero la falta de profundidad en los primeros 70 minutos evidenció la solidez defensiva local. La entrada de Trossard como falso nueve, en lugar de un delantero de referencia, generó espacios en el área rival que el belga aprovechó con un desmarque de ruptura y un disparo cruzado ajustado al palo, un movimiento ensayado en los entrenamientos de la semana.
El VAR, ese amigo que siempre llega tarde 😅
Mientras Trossard celebraba su gol, el VAR revisaba durante tres minutos si había fuera de juego. Al final, sí, estaba habilitado por milímetros, justo los mismos que el ojo humano no detecta pero que un programa informático sí. Mientras, los aficionados del West Ham se preguntaban si el árbitro también revisaría con lupa las manos de Gabriel en un córner previo. La respuesta la tiene el VAR, pero seguro que ya está en hora de descanso.