Un proyecto piloto en Nueva York ha probado un método novedoso para reducir el dióxido de carbono atmosférico: añadir arena verde compuesta de olivino al océano. Los resultados iniciales muestran que este proceso, llamado meteorización mejorada, no afectó a los organismos del lecho marino. El mineral reacciona con el agua de mar para atrapar CO2 de forma estable.
Cómo funciona la meteorización mejorada con olivino 🌊
El olivino, un silicato de magnesio y hierro, se disuelve lentamente en el agua de mar. Esta reacción química consume CO2 disuelto y lo convierte en iones de bicarbonato y carbonato, compuestos estables que permanecen en el océano durante siglos. El estudio monitoreó la arena en el fondo marino durante dos años, verificando que no hubo cambios significativos en la acidez local ni efectos tóxicos en la fauna bentónica.
La arena mágica que no asusta a los peces 🐟
Resulta que echar arena al mar no es tan loco como parece. Mientras los humanos llevamos décadas contaminando el océano con plásticos y químicos, ahora resulta que podemos tirar piedras molidas para solucionar el problema. Los peces ni se enteraron del experimento, probablemente porque estaban ocupados quejándose del microplástico. Eso sí, habrá que ver cuánta arena necesitamos para absorber nuestras emisiones.