Andrea Kimi Antonelli ha marcado el ritmo en los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Canadá, una sesión con formato sprint disputada en el Circuito Gilles Villeneuve. El piloto de Mercedes superó a su compañero George Russell por un margen estrecho, dejando al resto de la parrilla a medio segundo o más de distancia. La sesión se interrumpió dos veces con banderas rojas: primero por un problema eléctrico en el Red Bull de Liam Lawson y después por un accidente de Alexander Albon, quien golpeó a una marmota y luego el muro.
La evolución del W16: tracción y eficiencia en Montreal 🏎️
El rendimiento del Mercedes W16 en este circuito mixto sugiere un avance en la gestión de la tracción sobre los pianos y en las curvas lentas de la pista canadiense. Antonelli logró su mejor tiempo en el sector final, donde la estabilidad en frenada y la salida de curvas son clave. El equipo ha trabajado en la puesta a punto de la suspensión trasera para maximizar el agarre mecánico, un área donde el coche mostró debilidad en carreras anteriores. La diferencia de medio segundo con el resto indica un equilibrio entre carga aerodinámica y eficiencia en recta.
Marmotas, chispazos y un piloto que no se deja intimidar 🐿️
La sesión tuvo más acción que una serie de Netflix. Liam Lawson se quedó tirado por un fallo eléctrico que ni los ingenieros de Red Bull supieron explicar a tiempo, y Alexander Albon decidió hacerle un favor a la fauna local atropellando a una marmota antes de estamparse contra el muro. Al menos el animal salió ileso, algo que no se puede decir del monoplaza de Williams. Mientras tanto, Antonelli siguió dando vueltas como si nada, ignorando el caos y dejando claro que el hambre de victoria no se quita con un sprint 🏁.