La primera sesión de entrenamientos libres en el circuito Gilles Villeneuve dejó una sorpresa mayúscula: Kimi Antonelli, el joven prodigio de la academia de Mercedes, se llevó el mejor tiempo superando a su propio compañero, George Russell. El trazado canadiense, exigente en potencia y precisión, vio a un Mercedes ágil y rápido, lo que dispara las dudas sobre el orden jerárquico en el garaje plateado de cara a la clasificación.
La evolución del W16: tracción y eficiencia en Montreal 🏎️
El rendimiento del W16 en los Libres 1 apunta a una puesta a punto enfocada en la tracción a baja velocidad, un punto débil histórico del equipo. Las curvas lentas del sector final, como la horquilla del Casino, fueron donde Antonelli marcó la diferencia, aprovechando una suspensión más blanda y una entrega de potencia más suave del motor Mercedes. La escudería alemana parece haber encontrado un equilibrio entre la carga aerodinámica necesaria para las curvas rápidas y la eficiencia en recta, algo que penalizó a sus rivales directos como Red Bull.
Russell, el probador oficial de Antonelli 🤡
Mientras Antonelli celebraba su tiempo, George Russell buscaba consuelo en los datos de telemetría, preguntándose si su asiento es el de piloto titular o el de conejillo de indias para el novato. La escena era casi poética: el joven de 18 años dando lecciones de trazada al experimentado británico, que solo atinaba a rascarse la cabeza frente a su monitor. Si esto sigue así, en Silverstone veremos a Russell llevando las bolsas de hielo del rookie.