Lanzada en 2015, Ant-Man pasó sin hacer ruido entre explosiones y dioses del trueno. Sin embargo, esta propuesta de atracos a escala reducida y corazón familiar es una de las apuestas más sólidas del estudio. Su trama de redención paterna y el ingenioso uso del tamaño la convierten en una rareza valiosa dentro del Universo Cinematográfico de Marvel.
El arte de encoger: efectos prácticos y el Reino Cuántico 🐜
El equipo de desarrollo optó por minimizar el CGI siempre que fue posible. Las secuencias de cambio de escala se lograron con maquetas detalladas y sets gigantes para simular el punto de vista del héroe. Esta decisión técnica dotó a la acción de una fisicidad que las películas digitales no logran. Además, introdujo el Reino Cuántico, un concepto que años después sería la clave argumental para resolver el clímax de toda la saga.
Por fin un héroe que pide hora para la cena 🍕
Mientras otros Vengadores destruyen ciudades, Scott Lang solo quiere que su hija lo vea como un tipo legal. La película entiende que el verdadero superpoder no es hacerse pequeño, sino lograr que tu ex mujer y su nuevo novio confíen en ti para cuidar a la niña. Eso sí, todo es más fácil cuando tienes un traje que te permite esconderte en un bolsillo durante las discusiones familiares.