El acuerdo militar entre Anduril y Meta por 159 millones de dólares cruza una línea delicada. Las gafas de realidad aumentada, potenciadas por inteligencia artificial, podrían identificar objetivos y mostrar blancos en tiempo real. Esto automatiza la violencia y vuelve borrosa la frontera entre civiles y combatientes, un dilema ético de dimensiones desconocidas.
Tecnología para ver, apuntar y disparar con la mirada 🎯
El sistema prevé que el usuario pueda ordenar ataques de drones solo con seguir un objetivo con la vista y dar comandos de voz. La IA procesa el entorno, decide qué es una amenaza y lo muestra en las gafas. Esta integración entre hardware de consumo y software militar convierte la guerra en un proceso casi automatizado, donde la decisión final puede quedar en manos de un algoritmo entrenado con datos de videojuegos.
De perder dinero en avatares a vender gafas para la guerra 💀
Meta perdió miles de millones intentando que bailaras como un muñeco en el metaverso. Ahora, gracias a los conflictos actuales y al aumento de presupuestos militares, han encontrado un cliente que sí paga: el Pentágono. La realidad virtual pasó de ser un parque de atracciones a un visor de francotirador. Al menos, si te disparan, será con la misma tecnología que usabas para jugar al paintball.