La artista conceptual Anastasiya Landasseln, originaria de Uzbekistán, explora la fusión entre maquinaria industrial y materia orgánica en sus personajes de fantasía. Su obra transita entre el dibujo tradicional y las herramientas digitales, con Photoshop y Clip Studio Paint como aliados principales. El resultado son criaturas donde lo vivo y lo artificial se entrelazan sin costuras visibles.
Del carboncillo al píxel: el flujo técnico de su estudio 🎨
Landasseln parte de estudios de la vida real para capturar formas orgánicas y luego las distorsiona con referencias tecnológicas. En su pieza Absetzer, un boceto tradicional inspirado en una excavadora real, muestra una masa de biomateria humana fusionada con engranajes y brazos mecánicos. El proceso combina capas de tinta y acuarela con ajustes digitales posteriores, creando texturas que mezclan carne y óxido sin depender de filtros automáticos.
Cuando tu brazo izquierdo es una retroexcavadora 🦾
Uno mira Absetzer y piensa: esto es lo que pasa si le pides a un ingeniero que diseñe un humano con piezas de repuesto de una demolición. Landasseln logra que una fusión de carne y acero parezca casi funcional, aunque dudo que alguien quiera probar el agarre de esa mano-grúa. Por suerte, todo queda en el papel: la ergonomía de estos bichos sería un desastre para el seguro médico.