El pasado 17 de mayo, el piloto de MotoGP Álex Márquez protagonizó un fuerte accidente en el circuito de Barcelona. El impacto le provocó una rotura de clavícula y una fractura marginal en la vértebra C7. Fue intervenido quirúrgicamente esa misma noche, pasó su primera noche en la UCI y, tras recibir el alta el lunes, tuvo que ser reingresado en Madrid por un aumento del dolor. Ahora se centra en una recuperación sin prisas.
La biomecánica del impacto y la respuesta del cuerpo humano 🏍️
El cuerpo de un piloto de MotoGP está sometido a fuerzas extremas durante una caída a alta velocidad. En el caso de Álex, el traumatismo fue tan violento que su organismo necesitó varios días para manifestar el dolor real. La fractura en C7, una vértebra de transición entre el cuello y la espalda, requiere un seguimiento cuidadoso. La cirugía de clavícula, aunque común en el paddock, no evitó que el cuerpo reaccionara con un retraso inflamatorio que obligó a un segundo ingreso hospitalario en Madrid.
Cuando la UCI te pide cama y luego el dolor te pide otra 😅
Álex Márquez ha vivido el típico drama de hospital con final feliz: lo operan, lo vigilan en la UCI, le dan el alta y, cuando cree que todo va bien, el cuerpo le dice todavía no, colega. El dolor aumentó hasta el punto de tener que volver a ingresar. Menos mal que no pidió cita previa en la Seguridad Social, porque entonces estaría aún esperando. Ahora toca recuperarse con calma, que el asfalto no perdona y las vértebras menos.