La UDEF investiga a la constructora Aldesa por su vínculo con una presunta trama corrupta en torno al expresidente Zapatero. El foco está en la variante de Sabiñánigo, una obra de la A-23 valorada en 108 millones que hoy está paralizada. El juez de la Audiencia Nacional analiza 700 archivos para determinar si hubo influencias en las adjudicaciones del Gobierno de Sánchez.
El asfalto digital de la corrupción: trazabilidad de datos en la UDEF 🕵️♂️
Los investigadores manejan un sumario con miles de hojas donde se cruzan transferencias bancarias, contratos de asesoría y correos internos. La UDEF emplea herramientas forenses para rastrear el flujo de dinero entre Aldesa y la empresa de un supuesto testaferro de Zapatero. El análisis de redes sociales y patrones financieros busca establecer si hubo un pago por influencia directa en las obras públicas.
La variante que no varió nada, salvo el bolsillo de algún asesor 💸
Mientras la A-23 espera su variante como un conductor espera un semáforo en rojo, los 108 millones parecen haber tomado un desvío hacia el despacho de un asesor estrella. Lo curioso es que la obra está parada, pero las sospechas avanzan a toda velocidad. Al final, la única variante que funciona es la de la trama: cambia de nombre, pero el asfalto siempre huele a dinero público.