Publicado el 07/05/2026 | Autor: 3dpoder

Aldama se defiende: no creó la trama, solo se unió a ella

Víctor de Aldama, a través de su abogado José Antonio Choclán, ha presentado su defensa final en el Tribunal Supremo. Su argumento principal es que no ideó ninguna red de corrupción, sino que fue captado por una organización criminal ya asentada desde 2015, cuando contactó con altos funcionarios del Estado que ya estaban corrompidos. Choclán reconoce los delitos de organización criminal, cohecho y aprovechamiento de información privilegiada, pero insiste en que su cliente no fue el jefe ni el creador de la trama.

Un abogado susurra a un hombre esposado en el Supremo, con jueces al fondo y papeles de corrupción sobre la mesa.

El algoritmo de la corrupción: cómo se escala en una red criminal 🧠

La defensa de Aldama plantea un esquema similar al de un sistema informático: el usuario no programa el malware, sino que es infectado por él. En redes criminales, el acceso a nodos clave (altos cargos) permite escalar privilegios. Aldama habría sido un script malicioso ejecutado en un sistema ya comprometido. La diferencia es que, en ciberseguridad, el parche es la denuncia. Aquí, el parche parece ser la declaración jurada. El informe final de Choclán actúa como un análisis forense: detecta el exploit, pero exculpa al ejecutable.

Aldama: el junior que se coló en la startup de la corrupción 💼

Vamos, que Aldama era el becario que llegó a la empresa cuando ya todos robaban. Según su defensa, él no montó el chiringuito, solo pidió un café y le pusieron una comisión. Es como llegar a una oficina, ver que todos están con la caja y que te digan: tú también, que aquí el que no corre, vuela. Así que Aldama, en lugar de llamar a la policía, pidió un asiento en la primera fila. Ahora dice que solo era un empleado más. Pues vaya curriculum.