La cantante catalana Aitana ofreció anoche un espectáculo impecable ante 16.000 personas en el Roig Arena de Valencia, como parte de su gira. El concierto, el primero de dos consecutivos en la ciudad, fue descrito como un show más que competente, donde la artista demostró su talento y capacidad para conectar con el público. Con una puesta en escena cuidada y una entrega total, logró cautivar a los asistentes.
La ingeniería de sonido e iluminación como base del espectáculo 🎛️
El despliegue técnico del Roig Arena incluyó un sistema de sonido L-Acoustics K2 con 48 módulos, diseñado para cubrir la acústica irregular del recinto. La iluminación corrió a cargo de 200 cabezas móviles Robe BMFL, sincronizadas mediante una consola MA Lighting grandMA3. Este equipo permitió transiciones suaves entre baladas y temas pop, evitando saturaciones en los picos de volumen. La latencia de la red de control se mantuvo por debajo de los 2 milisegundos, un detalle que los técnicos locales agradecieron.
Donde hasta el autotune pide cena de gala 🎤
Aitana cantó en directo, aunque algunos fans sospechan que su afinación perfecta se debe a un pacto con el diablo o, peor aún, a un plugin de Antares con licencia perpetua. Lo cierto es que ni el ruido de una fila de fans pidiendo fotos logró desentonar el show. Hasta el técnico de sonido, que normalmente suda la gota gorda con los monitores, se tomó un café tranquilo. Si el segundo concierto de esta noche falla, ya sabremos a quién culpar: al wifi del recinto.