La startup india Agnikul Cosmos ha completado con éxito la primera prueba de encendido simultáneo de cuatro motores semicriogénicos en configuración de clúster. Fabricados mediante impresión 3D y con bombeo eléctrico, estos motores buscan demostrar que la producción rápida puede escalar para cubrir la demanda del mercado espacial sin sacrificar control de empuje ni fiabilidad.
Bombeo eléctrico y fabricación aditiva: la dupla que acelera el desarrollo 🚀
La arquitectura de bombeo eléctrico permite un control preciso del empuje y reduce el mantenimiento al eliminar componentes complejos de turbomaquinaria. Al imprimir los cuatro motores en 3D, Agnikul acorta los plazos de producción y evita cuellos de botella en la cadena de suministro. El ensayo en clúster valida que la tecnología puede replicarse sin fallos de sincronización, un paso clave para lanzadores orbitales pequeños y reutilizables.
Imprimir cohetes como si fueran folletos de oferta 🔥
Agnikul ha logrado que imprimir motores de cohete sea casi tan rápido como pedir una pizza, aunque con menos queso y más temperaturas criogénicas. La idea de tener un clúster de motores listos en semanas en vez de meses suena bien, pero habrá que ver si no acaban con un cartel de se aceptan devoluciones en la puerta del hangar. Por ahora, el único fallo es que no hay cupón de descuento por llevar cuatro.