El Aeropuerto Internacional Donald J. Trump, antes Palm Beach, ha estrenado un nuevo emblema que parece diseñado para competir con una barra de oro de Fort Knox. El sello presidencial con águila y ramas de olivo en tonos dorados ha sido calificado como una vulgaridad por el público. Lo que antes era un diseño sencillo y funcional ahora es víctima de la plaga de baño de oro que persigue a ciertos proyectos. No es una mejora, sino un exceso. 🦅
El proceso técnico detrás del desastre visual 🎨
Desde un punto de vista de diseño gráfico, el problema no es el dorado, sino su aplicación sin criterio. Un logotipo debe funcionar en diferentes escalas y soportes, desde una app móvil hasta la cola de un avión. Aquí, los detalles del águila y las ramas se pierden en tamaños reducidos, generando una mancha ilegible. Además, el contraste entre el dorado y fondos claros es bajo, lo que obliga a usar bordes oscuros que saturan el diseño. La tipografía serif elegida refuerza un aire decimonónico, no aeroportuario. En resumen, es un emblema que falla en legibilidad, escalabilidad y coherencia de marca.
El águila que no vuela, pero pesa como un lingote ⚖️
Al parecer, el nuevo logotipo fue aprobado por alguien que confunde el lujo con el mal gusto. El águila parece más una paloma con sobrepeso después de una dieta de caviar. Las ramas de olivo parecen espárragos bañados en purpurina. El público ha reaccionado como si hubieran pintado de oro la torre de control: con perplejidad y cierta vergüenza ajena. Quizás lo único positivo es que, al menos, no han cambiado el nombre del aeropuerto a Campo de Golf Internacional Trump. Por ahora.