El baloncesto puertorriqueño despide a José Piculín Ortiz, fallecido a los 62 años tras una larga batalla contra el cáncer. Miembro del Salón de la Fama, su carrera de 25 años lo llevó de la NCAA a la NBA, pasando por la ACB española y la BSN. Su legado trasciende generaciones.
El salto tecnológico en la formación de talento joven 🏀
En la era de Piculín, los scouts viajaban con cintas VHS y llamadas de larga distancia. Hoy, plataformas como Hudl o Synergy Sports permiten analizar cada movimiento de un jugador en tiempo real. Los equipos usan IA para predecir el rendimiento y wearables para monitorear la fatiga. Ortiz, sin estos recursos, construyó su carrera a base de talento y horas de cancha. La tecnología ha democratizado el acceso al scouting, pero sigue sin reemplazar la visión de un jugador que veía el aro como un aliado.
El cáncer no entiende de récords NBA 💪
Piculín enfrentó al cáncer con la misma garra con la que encestaba triples en el BSN. Pero el rival final no falla ni en tiros libres. Mientras los médicos usan ahora terapias génicas y algoritmos para predecir metástasis, él luchó con quimioterapia y fuerza de voluntad. Al menos sabemos que, donde sea que esté, ya le pidió al encargado del gimnasio que suba la temperatura. El frío no es bueno para los veteranos.