El pintor y grabador Manuel Alcorlo ha fallecido en Madrid a los 91 años. Su obra se mantuvo independiente de modas y escuelas, destacando por un dibujo tectónico y dinámico donde la línea y la estructura eran esenciales. Además de artista visual, fue músico, una dualidad que nutrió su sensibilidad creadora.
El trazo como arquitectura: la técnica de un independiente 🎨
Alcorlo basó su obra en un dibujo firme y estructurado, donde la línea no solo definía formas sino que generaba tensión y movimiento. Rechazó etiquetas como el informalismo o el pop, prefiriendo un lenguaje propio. Su dominio del grabado le permitió explorar texturas y contrastes con precisión, mientras que su formación musical influía en el ritmo visual de sus composiciones.
Pintaba como quien afina un instrumento (y desafinaba las modas) 🎵
Alcorlo no solo pintaba, sino que también tocaba música. Igual que un músico de jazz que improvisa con método, él combinaba estructura y libertad en el lienzo. Eso sí, nunca se dejó seducir por las tendencias del momento. Mientras otros corrían tras la última ocurrencia, él seguía dibujando líneas rectas. Al final, la coherencia le dio la razón.