El Cabildo de Gran Canaria ha anunciado una inversión de 3,5 millones de euros para la carretera de San José del Álamo en Teror. El proyecto busca mejorar un trazado que combina curvas cerradas y un ancho limitado, factores que afectan la seguridad y la fluidez del tráfico. Las obras incluyen la ampliación de la calzada, la corrección de los giros más peligrosos y la renovación del firme, con el objetivo de ofrecer una circulación más segura tanto para vehículos como para peatones.
Corrección de curvas y ampliación de la calzada 🚧
Desde el punto de vista técnico, la intervención aborda los puntos críticos del trazado mediante el ensanchamiento de la plataforma en los tramos más estrechos y la modificación del radio de giro en las curvas de baja visibilidad. Se aplicará una nueva capa de rodadura con materiales que mejoran la adherencia, reduciendo el riesgo de deslizamiento en condiciones de lluvia. Además, se instalarán barreras de seguridad y se mejorará el drenaje lateral para evitar acumulaciones de agua. Estas medidas buscan reducir la siniestralidad en una vía que soporta un tráfico creciente.
Adiós a los volantazos de última hora 🚗
Por fin los conductores podrán dejar de hacer esa maniobra de volante que parece un saludo a San José. Con la ampliación de la calzada, quizá también desaparezca la necesidad de cerrar los ojos al cruzarse con otro coche en las curvas. Y los peatones, esos valientes que caminaban pegados a la cuneta como equilibristas, podrán pasear sin sentir que participan en un concurso de reflejos. Eso sí, habrá que esperar a que terminen las obras, que ya sabemos cómo funciona eso de los plazos.