El Ministerio de Cultura ha anunciado una inversión de 3 millones de euros para fomentar la actividad cultural en el medio rural, enmarcada en su Plan de Derechos Culturales. La iniciativa busca descentralizar la oferta cultural, a menudo concentrada en grandes núcleos urbanos, y garantizar el acceso a la creación artística en pueblos y zonas despobladas.
La brecha digital y la conectividad como requisito cultural 🌐
Para que esta inversión tenga impacto real, la infraestructura tecnológica es clave. Sin fibra óptica o redes 5G estables en zonas rurales, cualquier proyecto de digitalización cultural (streaming de eventos, talleres virtuales o archivos interactivos) se topa con un muro. El plan debería priorizar la conectividad como requisito habilitante, o de lo contrario, parte del presupuesto se evaporará en intentar subir contenido a una velocidad de módem de los 90.
El wifi del ayuntamiento como sala de exposiciones 📡
La medida suena bien, pero uno recuerda que en muchos pueblos el mayor evento cultural del año es la verbena del verano y la procesión del patrón. Ahora, con 3 millones, quizá podamos tener un taller de teatro en el mismo local donde se venden boletos de la lotería. Eso sí, esperemos que no todo acabe en un curso online de cómo bailar jotas con realidad virtual, porque la conexión se corta cada vez que llueve y el monitor se queda en bucle.