El Hospital Universitario Germans Trias i Pujol ha dado un paso firme hacia la cirugía de precisión. En menos de dos años, 205 intervenciones se han beneficiado de modelos 3D personalizados, creados a partir de imágenes reales de los pacientes. Esta tecnología permite a los cirujanos planificar y ensayar cada paso antes de entrar al quirófano.
Cómo se fabrica un gemelo virtual del paciente 🏥
El proceso comienza con un TAC o resonancia del paciente. Esos datos se procesan con software especializado para reconstruir en 3D el órgano o estructura a operar. El resultado es un modelo exacto que se imprime en material plástico o se visualiza en realidad virtual. Los cirujanos lo usan para medir distancias, simular cortes y anticipar complicaciones, reduciendo riesgos y tiempo de anestesia.
Adiós a los bocetos en servilletas 🛠️
Antes, planificar una cirugía compleja era como montar un mueble de Ikea sin instrucciones: mucha fe y algún que otro taco. Ahora, con los modelos 3D, los cirujanos pueden ver el bulto antes de meter el bisturí. Eso sí, si el paciente se mueve justo antes de la impresión, el modelo podría mostrar una versión de él mismo que ni su madre reconocería.