El Ministerio de Cultura ha revisado al alza la partida para la reparación de las filtraciones en la Biblioteca Nacional de España (BNE). La inversión pasa de 1,9 a 8 millones de euros después de que los estudios técnicos identificaran el origen real del problema. No se trata de las cubiertas, como se pensaba, sino de 117 bajantes de agua pluvial con defectos de construcción que atraviesan verticalmente el edificio.
Diagnóstico con tecnología de inspección por vídeo y georradar 🔍
La localización precisa del fallo requirió el uso de métodos de inspección avanzada. Se emplearon cámaras de vídeo especializadas para recorrer el interior de los conductos y confirmar su estado. Complementariamente, el georradar permitió analizar la estructura sin necesidad de obras invasivas iniciales. Esta aproximación técnica reveló que las bajantes, elementos aparentemente secundarios, eran el núcleo de las filtraciones que amenazaban el patrimonio documental.
El sistema de drenaje más culto (y caro) de la historia 💸
Queda demostrado que, a veces, el enemigo está en casa. O, más exactamente, dentro de las paredes. Mientras buscaban un complejo fallo en la azotea, el verdadero culpable llevaba décadas escondido a plena vista, como un personaje de una novela de intriga. Ahora, estas 117 bajantes pasarán a la historia no por su función, sino por su costosa rehabilitación. Todo un recordatorio de que, en fontanería como en la vida, los problemas suelen acumularse de arriba abajo.