Una interfaz cerebro-computadora (BCI) ha permitido a dos personas con tetraplejia escribir textos usando solo su actividad cerebral. El sistema BrainGate iBCI decodifica la intención de movimiento sobre un teclado virtual, logrando velocidades de escritura que se acercan a las de usuarios sin discapacidad. La tecnología se ha probado con éxito en entornos domésticos.
Cómo funciona el decodificador neuronal de BrainGate 🧠
Se implantan microelectrodos en la corteza motora para registrar la actividad de las neuronas. Cuando el usuario imagina mover la mano para escribir, un algoritmo traduce esos patrones en comandos de cursor sobre un teclado QWERTY en pantalla. Un modelo de lenguaje predictivo, similar al de los teléfonos, sugiere palabras y corrige errores. El sistema requiere un entrenamiento inicial con unas 30 frases para calibrarse.
El teclado definitivo: ni mecánico ni de membrana, neuronal ⌨️
Con esto, la excusa de se me ha roto una tecla queda totalmente obsoleta. Eso sí, habrá que ver cómo gestiona el autocorrector cuando pienses una cosa y el algoritmo decida, por su cuenta, que querías decir otra. Al menos los problemas de muñeca por el uso excesivo del ratón se solucionan; ahora el esfuerzo será mental. ¿Llegaremos a tener que desfragmentar la corteza motora?