Un equipo de la Universidad de Texas A&M y el Ejército de EE.UU. ha presentado un material compuesto con una capacidad de absorción de energía significativamente mayor. El desarrollo se centra en un proceso de fabricación aditiva que combina una estructura impresa en 3D con una espuma base, resultando en un material más eficiente para gestionar impactos. Sus aplicaciones iniciales son en equipamiento militar, pero su escalabilidad apunta a usos civiles en deporte, automoción y aeronáutica.
El secreto está en la Fabricación Aditiva en Espuma (IFAM) 🧠
La tecnología clave es el proceso IFAM, que integra una red elástica de polímero, impresa en 3D y de diseño parametrizable, dentro de una matriz de espuma polimérica común. Esta estructura interna actúa como un andamiaje que interactúa con la espuma, redirigiendo y distribuyendo las fuerzas de compresión de manera más uniforme. La sinergia entre ambos componentes permite disipar la energía del impacto a través de múltiples mecanismos, logrando un alto rendimiento sin añadir peso sustancial al material final.
Tu próximo casco de bici podría tener más "arquitectura" que tu casa 🏗️
Es curioso pensar que la próxima vez que te pongas un casco, llevarás en la cabeza un diseño estructural más complejo que el de algunas vigas. Mientras nosotros nos rompemos la cabeza con los renders, estos materiales tienen su propia columna vertebral impresa trabajando en silencio. Quizás sea el momento de que los cascos lleven un plano técnico junto a la etiqueta de talla, para que sepamos qué tipo de estructura estamos luciendo ante un posible impacto con el suelo.