Un estudio reciente ha documentado un fenómeno geoquímico en las llanuras abisales: la producción de oxígeno por nódulos polimetálicos. Estos nódulos, ricos en manganeso, actúan como catalizadores naturales, descomponiendo el agua de mar a profundidades extremas. Este proceso, bautizado como producción de oxígeno oscuro, ocurre en ausencia total de luz solar, desafiando la idea de que la fotosíntesis es la única fuente primaria de oxígeno en los océanos profundos.
Mecanismo electroquímico y potencial aplicativo 🔬
El proceso se basa en la oxidación electroquímica del agua, catalizada por los óxidos de manganeso de los nódulos. Al reaccionar con iones metálicos reducidos en el sedimento, como el hierro, se genera un flujo de electrones. Este flujo impulsa la división de las moléculas de agua (H2O), liberando protones, electrones y oxígeno molecular (O2). Investigaciones exploran replicar este mecanismo con catalizadores sintéticos para sistemas de soporte vital en hábitats submarinos o espaciales, donde la luz es un recurso limitado.
Los nódulos se independizan: ya no necesitan algas 😎
Parece que los nódulos, hartos de vivir a la sombra de las algas y su monopolio fotosintético, han decidido montar su propia fábrica de oxígeno en el sótano oceánico. Sin pedir permiso, sin clorofila y a oscuras, han desarrollado su método low cost. Uno casi puede imaginárselos susurrando entre las corrientes: ¿Fotosíntesis? Eso es muy del Pleistoceno. Nosotros trabajamos con electroquímica y estilo abisal. Un golpe de efecto para la biología marina, que ahora debe considerar a estas rocas como colegas en el negocio de la respiración.