Publicado el 16/03/2026, 11:59:27 | Autor: 3dpoder

Mutación en yaks inspira posible terapia para la esclerosis múltiple

Un estudio publicado en la revista Neuron señala que una mutación genética presente en animales adaptados a la altitud, como los yaks, podría abrir una vía para tratar enfermedades desmielinizantes como la esclerosis múltiple. Esta variante en el gen Retsat protege el cerebro en condiciones de bajo oxígeno y favorece la producción de mielina, la capa aislante de las neuronas que se degrada en dichas patologías.

Un yak en altas montañas, con una neurona brillante y su vaina de mielina regenerándose en su lomo, simbolizando la mutación protectora.

El mecanismo molecular: de la vitamina A a la reparación neuronal 🧬

Investigadores de la Universidad de Shanghai Jiao Tong detallan que Retsat actúa sobre una molécula derivada de la vitamina A (ATDR), transformándola en otra llamada ATDRA. Este compuesto final actúa como un desencadenante para la maduración de los oligodendrocitos, las células responsables de generar mielina. En modelos con ratones, la mutación o la administración directa de ATDR/ATDRA mejoró la mielinización y redujo el daño cerebral por hipoxia, mostrando efectos positivos en condiciones similares a la EM.

Los yaks, próximos gurús de la neurociencia 🐂

Quién iba a decir que la clave para un cerebro más resistente no estaría en un laboratorio ultramoderno, sino pastando en las laderas del Himalaya. Resulta que, mientras nosotros nos mareamos en un puerto de montaña, el yak lleva incorporado de fábrica un sistema de neuroprotección de lujo. Ahora toca descifrar si lo que funciona en un roedor con genes de yak y en un bello rumiante puede traducirse a nuestra especie. Al menos, es un camino de investigación con más base que algunos superalimentos de moda.