En la segunda temporada del live-action de One Piece, el estudio Refuge VFX completó 240 tomas de efectos visuales. Su trabajo se centró en las armas y las secuencias de acción. Un objetivo fue solucionar el uso de props de goma o acortados durante el rodaje, que no transmitían el peligro de los combates. La tarea implicó recrear digitalmente espadas para que parecieran rígidas y afiladas.
Reconstrucción digital de armas y transformaciones 🗡️
El equipo reconstruyó las armas desde cero para lograr el aspecto metálico y filoso necesario. Un caso fue la espada de Zoro, que extendieron y refinaron tras una escena compleja. También mejoraron las cuchillas de Vivi y la sierra giratoria del episodio final. Otro desarrollo fue la secuencia de un brazo-cañón que se transforma en una mano humana, requiriendo un modelado detallado y una animación fluida para la transición.
Cuando una espada de goma debe salvar el día 😅
Es curioso pensar que los temibles guerreros del Grand Line blandían en el set objetos que parecían sacados de una fiesta infantil. Mientras los actores sudaban la gota gorda en coreografías intensas, su mayor amenaza era un trozo de caucho mal pintado. Menos mal que los artistas VFX estaban ahí para, literalmente, ponerle filo a la situación. Sin ellos, la tripulación del Sombrero de Paja habría parecido un grupo en una guerra de almohadas muy organizada.