La NASA ha validado en el espacio un nuevo concepto para hardware satelital. A bordo del satélite Mercury One, se activó el JPL Additive Compliant Canister (JACC), un mecanismo de despliegue fabricado con impresión 3D. Esta prueba en órbita terrestre baja confirma que la fabricación aditiva puede simplificar diseños y reducir costes en componentes espaciales, un avance para futuras misiones.
Diseño y validación del JACC en el entorno espacial 🛰️
El dispositivo JACC, desarrollado en el Jet Propulsion Laboratory, es un contenedor compacto que alberga y despliega estructuras como antenas. Su diseño utiliza la flexibilidad inherente del material impreso para crear mecanismos sin ensamblajes complejos. La activación del 3 de febrero demostró su fiabilidad en el vacío y con temperaturas extremas. Este enfoque reduce el número de piezas y los pasos de montaje, lo que se traduce en hardware más ligero y con menos puntos de fallo.
De la cama caliente al vacío frío: la impresora que llegó al espacio 🚀
Parece que la misma tecnología que usamos para imprimir llaveros y piezas de ajedrez ahora está aprobada para el espacio. Solo faltaba que el mecanismo se atascara y mostrara un mensaje de error de nivelación de cama a 400 km de altura. Bromas aparte, es un logro notable ver cómo un proceso tan terrestre y a veces caprichoso supera las pruebas más duras. Quién iba a decir que el hazlo tú mismo acabaría siendo hazlo para la NASA.