La compañía Exascend ha marcado un hito en almacenamiento con el lanzamiento del primer SSD NVMe M.2 de 16 TB. Este dispositivo, en el formato compacto 2280, concentra una capacidad antes reservada para múltiples unidades o discos duros. Sin embargo, su precio, cercano a los 16.000 dólares, lo convierte en un producto de demostración tecnológica, alejado del alcance del usuario común. Es un avance que muestra el camino, pero que pocos podrán recorrer.
Densidad extrema y eficiencia, prioridades sobre velocidad punta 🚀
El logro técnico reside en integrar 16 TB en una sola ranura M.2 2280, un salto notable en densidad. Para conseguirlo, el SSD utiliza memoria NAND QLC y se enfoca en la eficiencia energética y la capacidad masiva. Su rendimiento, mediante interfaz PCIe 4.0, alcanza velocidades secuenciales de 3.270 MB/s en lectura y 2.980 MB/s en escritura. Estas cifras son sólidas, pero no buscan batir récords; el objetivo es ofrecer un almacén de datos enorme y manejable en un factor de forma mínimo.
¿Un SSD para guardar tu colección de memes... y la hipoteca de la casa? 💸
Es el sueño de cualquier coleccionista digital: tener toda una videoteca, decenas de juegos y archivos de trabajo en un solo stick. Claro, para poder comprarlo, quizás primero tengas que vender el coche que cuesta lo mismo. Podrías llenarlo con miles de horas de vídeo en 4K, aunque probablemente el archivo más valioso que almacenes sea la factura de la propia unidad. Un producto que, sin duda, hace que mirar tu SSD de 1 TB con cariño sea más fácil.