En la 98ª edición de los Oscar, la película española Sirat, de Oliver Laxe, regresó con las manos vacías. La cinta competía en dos categorías: mejor película internacional, que ganó la noruega Valor sentimental, y mejor sonido, premio que se llevó F1: La película. Con esta nominación, España sumó su vigesimoprimer intento por el Oscar internacional, un galardón que ha obtenido en cuatro ocasiones.
La captura de sonido en exteriores extremos: el desafío técnico de 'Sirat' 🎤
El equipo de sonido nominado, formado por Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, enfrentó condiciones complejas. La grabación en localizaciones remotas del Atlas marroquí, con viento y entornos naturales abiertos, exigió un trabajo de campo meticuloso. El uso de protectores anti-viento especializados, micrófonos de solapa ocultos en la ropa de los actores no profesionales y grabadoras portátiles de alta resolución fue clave para capturar la atmósfera cruda y diálogos espontáneos que caracterizan la película.
El Oscar del sonido se lo lleva un motor V6, no el silencio de las montañas 🏆
Parece que en los Oscar, el rugido de un motor de Fórmula 1 tiene más peso que el susurro del viento en un desierto. Mientras el equipo de Sirat perseguía el sonido puro de la introspección y la naturaleza, la Academia ha premiado la potencia sonora de la ingeniería a máxima revolución. Una lección clara: para ganar la estatuilla, a veces es más efectivo un buen estudio de mezclas que escalar una montaña con un micrófono en la mano.