BMW ha decidido el final de producción del i4 para el año 2027, tras un ciclo de vida de unos cinco años. Este movimiento no se debe a un bajo rendimiento comercial, sino a una estrategia para evitar solapamientos en su gama. La salida del i4 permitirá liberar espacio en la planta de Múnich para fabricar el nuevo i3, basado en la arquitectura Neue Klasse. Ambas generaciones convivirán un tiempo limitado antes del relevo definitivo.
De CLAR a Neue Klasse: un salto arquitectónico 🏗️
El i4 se desarrolló sobre la plataforma CLAR, una arquitectura modular diseñada para admitir motorizaciones térmicas, híbridas y eléctricas. Esta flexibilidad inicial tuvo un coste en términos de peso y eficiencia del empaquetamiento, al no ser nativa para vehículos eléctricos. Su sucesor, el i3, utilizará la plataforma Neue Klasse, concebida desde cero para la electrificación. Este cambio promete mejoras en la densidad de las baterías, la aerodinámica y el espacio interior.
Planificación perfecta: cinco años y a reciclar cátodos ⏳
Parece que en Múnich tienen un cronómetro de precisión suiza para la vida útil de sus modelos. El i4 llega, cumple su misión de puente tecnológico y, justo cuando nos acostumbramos a verlo, recibe su aviso de jubilación anticipada. Todo para hacer hueco al vecino nuevo y más moderno. Es la ley del ciclo de vida acelerado: hoy eres la estrella eléctrica de la gama, y mañana eres historia para dar paso a la siguiente iteración. Al menos la convivencia será breve, para no crear confusión en el concesionario.