America Makes y el NCDMM han puesto en marcha el programa CATACS, respaldado por 1.3 millones de dólares del Departamento de Defensa. El objetivo es abordar un vacío en la fabricación aditiva de metal: la ausencia de protocolos estandarizados para evaluar la corrosión en componentes críticos para defensa. El foco estará en dos entornos exigentes: alta temperatura y sistemas de gestión térmica.
Enfoque en corrosión a alta temperatura y gestión térmica 🔬
La iniciativa se centrará en desarrollar métodos de prueba reproducibles para dos escenarios clave. El primero es la corrosión en condiciones de alta temperatura, común en motores y turbinas. El segundo son los sistemas de gestión térmica, donde la interacción entre refrigerantes y metales impresos puede generar desgaste. Establecer estos estándares es necesario para predecir la vida útil y garantizar la fiabilidad en aplicaciones donde el fallo no es una opción.
Porque el óxido no es un color camuflaje aceptable ⚠️
Imagina entregar un componente crítico para un sistema de defensa y que el informe técnico diga: presenta un acabado óxido avant-garde no especificado en los planos. Sin estándares de prueba, es un poco como confiar en que tu coche antiguo no se desintegre porque parece bien. CATACS busca evitar esa aproximación artesanal al deterioro, cambiando el a ojo por datos. Al fin y al cabo, en este sector, lo que se oxida, se pierde.