El estudio alemán Aesir Interactive, conocido por títulos como Police Simulator, habla sobre su evolución. Con más de una década de experiencia, han pasado de juegos serios y VR a centrarse en simulaciones de nicho. Ahora, con el lanzamiento en acceso anticipado de The Legend of Khiimori, dan el paso hacia el desarrollo de mundos abiertos, manteniendo su filosofía de sistemas profundos y jugabilidad accesible.
Sistemas complejos como base del mundo abierto 🧩
Su enfoque técnico prioriza mundos reactivos impulsados por reglas sistémicas sobre guiones lineales. Esta metodología, pulida en sus simuladores, se traslada ahora a entornos de fantasía. El estudio maneja varios proyectos en paralelo, una estrategia que asegura estabilidad y permite iterar a largo plazo en mecánicas complejas. Herramientas desarrolladas para sectores como el automotriz han amplido su caja de recursos para crear estas experiencias.
De multar ciclistas a domar dragones: la evolución natural 🐉
No todos los días un equipo acostumbrado a simular papeleos de tráfico y controles de alcoholemia decide crear un épico con criaturas voladoras. Pero tiene su lógica: después de años de gestionar el caos sistémico de una ciudad, domar a un Khiimori rebelde probablemente se siente como un lunes cualquiera. Eso sí, ahora los jugadores que se quejen de un NPC tendrán que hacerlo ante un dragón, no ante un agente virtual con una multa.