El Ayuntamiento de Zaragoza ampliará su Plan Especial de Inspección de Edificios a 17 inmuebles y solares en El Tubo, zona céntrica donde conviven bares, viviendas antiguas y gran afluencia de peatones. El objetivo es revisar posibles riesgos estructurales y garantizar la seguridad de vecinos y visitantes. Una medida necesaria en un barrio con décadas de historia y desgaste.
Inspecciones técnicas con drones y sensores para evaluar fachadas y estructuras 🏗️
Las inspecciones se apoyarán en tecnología como drones con cámaras de alta resolución para examinar fachadas inaccesibles y sensores de vibración en estructuras de madera y acero. Se priorizarán edificios con más de 50 años y solares abandonados. Los informes incluirán análisis de fisuras, corrosión en vigas y estado de cimentaciones. El plan prevé actuaciones en un plazo de seis meses, con informes públicos para los propietarios.
Que no sea una excusa para echar a nadie de su casa por cuatro duros 🏠
Esperemos que detrás de tanto dron y sensor no se esconda la típica movida urbanística de toda la vida. Porque una cosa es revisar que no se caiga una cornisa sobre un turista con un clavel, y otra muy distinta es que el ayuntamiento descubra que tu piso tiene una grieta y te mande a vivir a Miralbueno mientras un fondo buitre lo convierte en piso turístico. Que la seguridad está muy bien, pero que no nos tomen el pelo.