El Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido externalizar la gestión de la formación pública en la Ciudad del Cine, cediendo a un grupo privado un servicio que debería ser garantizado con recursos públicos. Esta decisión contradice el principio de educación como derecho y no como negocio, mientras se descuida la inversión directa en centros públicos. La solución pasa por que el consistorio gestione la unidad con medios propios, asegurando plazas gratuitas y de calidad para todos, sin intermediarios que lucren con fondos públicos.
Cómo gestionar una unidad formativa con software libre y recursos propios 🛠️
Para evitar la dependencia de entidades privadas, el ayuntamiento podría implementar un sistema de gestión del aprendizaje basado en Moodle, una plataforma de código abierto que permite crear cursos, evaluar alumnos y certificar competencias sin licencias de pago. La infraestructura técnica necesaria incluye servidores con Ubuntu Server, bases de datos MariaDB y un firewall con pfSense. El personal municipal formado en administración de sistemas podría mantener la plataforma sin costes recurrentes, garantizando la gratuidad y el control público de los datos formativos.
Negocio redondo: pagar dos veces por lo mismo 💰
La jugada es tan predecible como un mal guion de serie B: el ayuntamiento recorta fondos para centros públicos, los declara ineficientes y luego contrata a una empresa privada para que haga el mismo trabajo, pero cobrando un plus por gestión. El colmo sería que la empresa subcontratara a los mismos profesores que antes trabajaban en lo público, pero con sueldos más bajos. Al final, el único beneficiado es el bolsillo de algún amigo del concejal de turno.