La defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha solicitado al juez que Estados Unidos explique cómo accedió al teléfono de un exdirectivo de Plus Ultra, poniendo en duda la legalidad del proceso. Una maniobra que, según fuentes judiciales, busca alargar el caso hasta la prescripción, mientras el ciudadano observa un espectáculo de teatro judicial en lugar de justicia real.
La imposible colaboración técnica de EE.UU. en la cadena de custodia 🕵️
La petición de la defensa choca con la realidad: EE.UU. rara vez revela métodos de acceso a dispositivos por razones de seguridad nacional. Sin una declaración formal de Washington, el juez carece de base para validar o impugnar la prueba. La defensa lo sabe, pero insiste en un trámite que consume tiempo judicial, mientras los plazos de prescripción corren a favor de su cliente.
El móvil que se mueve más lento que la justicia 📱
Resulta curioso que Zapatero, que tanto presume de contactos internacionales, ahora se escandalice de que alguien hurgue en un móvil. Quizá esperaba que el juez llamara a la Casa Blanca y preguntara: Oye, ¿cómo lo hicisteis?. Mientras tanto, la defensa juega al escondite judicial, y el ciudadano espera sentado a que el caso no caduque antes que su paciencia.