Microsoft ha anunciado un aumento en el precio de sus consolas Xbox a partir del 1 de agosto. Los modelos de 512 GB subirán 100 dólares, mientras que los de 1 TB lo harán en 150 dólares. La compañía argumenta que el incremento responde al alza en costos de almacenamiento y memoria, derivada de la crisis global de componentes. Además, se eliminará el modelo de 2 TB. Para el bolsillo familiar, comprar una Xbox será una decisión más pesada.
El almacenamiento SSD y la memoria GDDR6 encarecen la producción 💾
La decisión de Microsoft se vincula directamente con el encarecimiento de los chips de memoria flash NAND y la memoria RAM GDDR6, componentes esenciales en las consolas actuales. La escasez global de semiconductores ha disparado los costos de producción de estos elementos, que representan una parte significativa del precio final. Al eliminar el modelo de 2 TB, la compañía busca simplificar su línea de productos y concentrarse en las variantes más demandadas, aunque el usuario final termine pagando más por menos opciones de almacenamiento.
La jugada maestra: cobrar más por el mismo plástico 💸
Microsoft dice que sube precios por los costos de los chips. Pero uno sospecha que también aprovechan para ver hasta dónde estira el bolsillo del jugador. Total, si ya pagaste 500 euros por la consola, qué son 150 más, ¿verdad? Y encima quitan el modelo de 2 TB. Así que, si querías espacio para tus juegos, prepárate para vender un riñón o conformarte con borrar títulos cada semana. La accesibilidad se va de vacaciones.