Xbox ha decidido cerrar Compulsion Games, el estudio detrás del esperado South of Midnight, y dos altos ejecutivos abandonarán la compañía. La empresa admitió que invirtió de forma incorrecta en sus estudios y necesita reajustar sus prioridades. Para los jugadores, esto significa menos exclusivas en el horizonte, aunque Game Pass continuará operando sin cambios. Los movimientos buscan mejorar la oferta de Xbox, pero a costa de empleos y variedad de títulos.
Reestructuración técnica: el coste de apostar al desarrollo propio 🛠️
La decisión de cerrar Compulsion Games responde a una evaluación interna sobre la rentabilidad de sus proyectos. Según fuentes, el estudio no cumplió con los hitos de producción esperados, lo que llevó a retrasos y sobrecostes. Xbox planea ahora centralizar sus equipos en estudios más grandes y con experiencia comprobada, como Obsidian o Ninja Theory. Este enfoque busca reducir riesgos financieros, pero limita la experimentación con nuevas IPs y géneros, algo clave en un mercado donde la originalidad suele marcar la diferencia.
El arte de cerrar estudios y llamarlo reajuste 🎭
Así que, después de años comprando estudios a mansalva, Xbox descubre que gestionar talento no es como coleccionar cromos. Cierran Compulsion, se van dos ejecutivos, y nos quedamos con menos juegos raros y más secuelas de Forza. Pero tranquilos: Game Pass seguirá ahí, como ese amigo que siempre tiene planes, aunque sean los mismos de siempre. Menos mal que la inversión en estudios era tan sólida como una casa de naipes en medio de un huracán.