Wisk Aero ha presentado la sexta generación de su vehículo volador, un taxi aéreo eléctrico con capacidad para cuatro pasajeros. Certificado para vuelos autónomos, su operación es supervisada desde tierra por humanos. El objetivo es ofrecer trayectos urbanos seguros y eficientes, eliminando la necesidad de un piloto a bordo.
La tecnología detrás del vuelo sin piloto ✈️
El sistema se basa en una arquitectura de redundancia múltiple con ocho rotores eléctricos. La nave utiliza sensores LIDAR, cámaras y radar para navegar en entornos urbanos. Un centro de control remoto monitorea cada vuelo en tiempo real. Los operadores humanos pueden intervenir si el sistema autónomo encuentra una situación imprevista, garantizando una capa extra de seguridad en el proceso.
Adiós al piloto, hola al quejoso de atrás 😅
Al fin, un vehículo donde el pasajero de atrás no podrá discutir la ruta con el conductor. Ahora solo faltará que el centro de control remoto tolere tus comentarios sobre la altura de vuelo o la temperatura del aire acondicionado. Esperemos que el operador humano no tenga un mal día y decida que el aterrizaje de emergencia es en tu propia azotea.