Asistir a Wimbledon este año implica un desembolso mayor para los aficionados. El torneo ha lanzado un nuevo cóctel llamado Centre Court Cooler, cuyo precio es de 12.80 libras. A esto se suma el tradicional Pimm´s, que cuesta 13.45 libras, y la clásica fresa, que asciende a 2.85 libras. La inflación golpea el bolsillo de los seguidores del tenis.
La tecnología de precios dinámicos en eventos deportivos 🎾
Detrás de estos valores hay un sistema de fijación de precios que responde a la demanda y a los costes de producción. Los organizadores emplean modelos de datos para ajustar las tarifas de alimentos y bebidas, buscando maximizar el margen sin ahuyentar al público. Este año, la subida del 8% en materias primas y logística ha llevado a un incremento directo en los menús, lo que obliga al asistente a calcular su presupuesto.
El menú de Wimbledon: un partido de tenis contra la cartera 💷
Si alguien pensaba que ver a Alcaraz era emocionante, que espere a sumar el coste de una ronda de Pimm´s y fresas para cuatro personas. El Centre Court Cooler, con su nombre elegante, parece un truco de magia: desaparece el dinero del bolsillo del aficionado. Al final, el único que gana el set es el banquero del torneo, mientras los espectadores sudan más por el precio que por el sol.