El Gran Premio de España esconde un reclamo inesperado. Williams, lejos de traer el FW48 físico, ha instalado proyectores en las zonas VIP que generan hologramas del monoplaza. La ausencia del coche real se vende como un producto de lujo, visible solo para quienes paguen el acceso premium.
Tecnología fantasma en la grada principal 👻
Los proyectores de alta definición generan una silueta del FW48 que recorre un circuito virtual sobre el asfalto real. El sistema usa sensores de movimiento y pantallas de malla reflectante suspendidas. Los asistentes ven al coche completar vueltas, pero solo desde ciertos ángulos. Williams afirma que el coste del holograma supera el de transportar el coche real, justificando así el precio del acceso.
El coche que no está, pero se ve en la zona cara 💸
Los aficionados en gradas normales ven pista vacía. En VIP, el FW48 aparece y desaparece como un fantasma digital. Algunos asistentes comentan que el holograma es tan real que hasta parece tener problemas de fiabilidad. Williams no confirma si el coche virtual también sufrirá fallos en boxes, pero los ingenieros ya preparan un parche para la próxima carrera.