La escudería Williams prometió a Carlos Sainz un asiento de campeón para 2028, pero el nuevo reglamento ha desbaratado los planes. Ahora el equipo reconoce que carece de procesos básicos y retrasa el objetivo hasta 2030, cuando el piloto español tendrá 36 años. La paciencia del madrileño se pone a prueba en un proyecto que avanza con cuentagotas.
Procesos ausentes y herramientas básicas que frenan el desarrollo 🛠️
Williams admite que aún no domina las herramientas de simulación ni los flujos de trabajo necesarios para competir en la nueva era técnica. La falta de un túnel de viento propio y la dependencia de recursos externos limitan la evolución del monoplaza. Mientras otros equipos afinan detalles, Williams lucha por establecer una base sólida. Para Sainz, esto significa pilotar un coche que no refleja su potencial ni el del equipo.
De 2028 a 2030: la promesa se desinfla como un neumático ⏳
Parece que en Williams confunden las promesas con los deseos de año nuevo. Primero dijeron 2028, ahora 2030. ¿El siguiente paso? Quizás 2035, cuando Sainz pueda competir en la categoría de veteranos. Mientras tanto, el piloto español tendrá tiempo de sobra para aprenderse de memoria el manual de instrucciones del coche, que seguro aún están escribiendo. La paciencia es una virtud, pero en Grove están abusando de ella.