El Ayuntamiento de Westminster ha denunciado que Transport for London modificó las paradas de autobús en Oxford Street sin consultar a los comerciantes, justo después de las elecciones locales. El alcalde Sadiq Khan impulsa la peatonalización cerrando el tráfico, incluidos autobuses y taxis, para revitalizar la zona. La medida reduce opciones de transporte y genera dudas sobre su impacto en el comercio local, con críticas por falta de transparencia en el proceso.
Cierres viales y datos: cómo se planifica una peatonalización sin consulta previa 🚧
La peatonalización de Oxford Street implica redirigir 15 rutas de autobús y reubicar paradas en calles aledañas, lo que requiere estudios de flujo peatonal, tiempos de desplazamiento y accesibilidad. TfL usó modelos de simulación de tráfico para evaluar el impacto, pero no compartió los datos con los comerciantes ni publicó un informe detallado de impacto económico. Sin esa información, es difícil prever cómo afectará a las ventas o al tránsito de peatones.
El plan perfecto: cerrar calles y olvidarse de preguntar a los vecinos 😅
Parece que en el Ayuntamiento de Londres han descubierto una fórmula mágica: cierras una calle, quitas los autobuses y, como por arte de magia, los comerciantes aplaudirán. Claro, si no les preguntas, no se quejan. O quizás esperan que los turistas lleguen en unicornio volador. Mientras tanto, los vecinos buscarán cómo llegar a la tienda sin autobús ni taxi. Innovación urbana, le llaman.