La suiza Werro ha puesto en alerta al mundo del atletismo tras su actuación en París, donde rozó el récord mundial de 800 metros femeninos. Esta marca, propiedad de Kratochvilova desde 1983, es la más longeva del deporte. Su posible caída genera expectación entre los aficionados, que ven en Werro a la atleta capaz de derribar un muro que parecía eterno.
La técnica y el calzado detrás del asalto al crono 🏃♀️
Werro ha combinado una zancada eficiente con una gestión de ritmo asistida por datos de sensores en sus zapatillas. El calzado, con placas de fibra de carbono y espuma reactiva, reduce la pérdida de energía en cada pisada. Además, el seguimiento por GPS y análisis de lactato en tiempo real permiten ajustar la estrategia de carrera. Estos avances tecnológicos, ausentes en los años 80, son un factor clave para acercarse a un registro que parecía congelado en el tiempo.
Kratochvilova: el récord que sobrevivió al muro de Berlín 🏅
Mientras Werro aprieta los dientes, Kratochvilova debe estar revisando su calendario para ver si le da tiempo a calentar. Porque claro, si una marca de 1983 sigue en pie, es que los atletas actuales o no corren lo suficiente o se distraen con selfies. Attaoui y Duplantis, por cierto, pasaron sin pena ni gloria. Así que, señora Kratochvilova, vaya preparando el discurso de despedida de su récord.