La conducción autónoma avanza hacia un nuevo paradigma con Wayve AV2.0. Este sistema utiliza inteligencia artificial de extremo a extremo, basada exclusivamente en cámaras y aprendizaje profundo. Olvida los mapas HD o las reglas preprogramadas: el coche aprende por sí mismo observando el entorno real 🚗.
Deep Learning puro: cómo funciona el modelo end-to-end 🤖
Wayve prescinde de sensores caros como LIDAR y de mapas detallados. Su red neuronal procesa imágenes de las cámaras y genera directamente las acciones de conducción. El sistema se entrena con datos de conducción humana y simulaciones, aprendiendo a reaccionar ante peatones, señales o curvas sin intervención humana. No hay un programador escribiendo reglas para cada situación: el modelo las descubre solo.
¿Y si el coche decide que saltarse un semáforo es eficiente? 😅
La idea es bonita sobre el papel: un coche que aprende como un humano, pero sin los cafés ni las distracciones. El problema es que, como un adolescente, puede interpretar mal las normas. Si ve que todos los conductores se saltan un semáforo en ámbar, el sistema podría pensar que es parte del protocolo. Esperemos que no aprenda a aparcar como un vecino de ciudad.