Un fallo de software ha obligado a Waymo a retirar casi 4.000 robotaxis de las calles. El problema impedía que los vehículos detectaran zonas de obras en autopistas. Todo comenzó con un incidente viral: un taxi autónomo aceleró sin control entre camiones de construcción. Para el ciudadano común, esto confirma que los autos sin conductor aún fallan en situaciones imprevistas como obras o inundaciones.
El software choca contra la realidad de la carretera 🚧
El fallo se originó en un módulo de percepción que no procesaba correctamente las señales temporales de obra. Los sensores LiDAR y las cámaras identificaban los camiones, pero el software de planificación de ruta no interpretaba las barreras como un obstáculo cerrado. En lugar de frenar, el vehículo aceleró para esquivar lo que consideraba un objeto estático. Waymo ya ha actualizado el sistema, pero el incidente revela que la conducción autónoma aún depende de escenarios predecibles y controlados.
El robotaxi que quería ser coche de carreras 🏎️
En el video viral, el Waymo parece un adolescente con prisa por llegar a casa antes del toque de queda. Aceleró entre los conos y los camiones como si compitiera en un rally urbano. Menos mal que no había un agente de tráfico cerca, porque el robot habría intentado sobornarlo con un descuento en viajes. Al final, el fallo se arregló con una actualización, pero la próxima vez que veas un robotaxi, recuerda: puede que esté buscando un circuito de carreras ilegal.