Los residentes de Spitalfields, en Londres, enfrentan un insólito problema nocturno. Cada madrugada, los vehículos autónomos de Waymo se pierden en un callejón sin salida del barrio, generando maniobras y ruidos que interrumpen el sueño de los vecinos. A pesar de las disculpas de la empresa, la situación persiste, generando quejas y una tensión creciente en la comunidad local.
El fallo de navegación que desconcierta a la inteligencia artificial 🤖
El problema técnico parece radicar en la cartografía digital del área. Los sensores LiDAR y las cámaras de los Waymo detectan el callejón como una ruta viable, pero al llegar al final, el sistema no encuentra espacio para girar o retroceder con eficiencia. Esto obliga a los vehículos a realizar complejas maniobras de reversa y avance, activando alertas sonoras. La compañía ha actualizado el software, pero el error de mapeo persiste en esa calle concreta.
La solución de Waymo: duerman de día, como los vampiros 🧛
Ante las quejas, un portavoz de Waymo sugirió a los vecinos que ajusten sus horarios de sueño al día. La recomendación no cayó bien en Spitalfields, donde varios residentes respondieron que no son murciélagos ni necesitan un coche autónomo que les marque el ritmo circadiano. Mientras tanto, algunos vecinos bromean con poner un cartel que diga: Calle sin salida, Waymo, ni lo intentes.