Waymo ha llegado a un acuerdo para reutilizar las baterías gastadas de sus robotaxis como sistemas de almacenamiento de energía solar. Estas baterías, aunque ya no son útiles para la conducción, conservan capacidad suficiente para funcionar como grandes powerbanks. Para la ciudadanía, esto implica un mejor aprovechamiento de la energía renovable, reduciendo el desperdicio y potencialmente abaratando los costos eléctricos. La iniciativa busca un uso práctico y económico para baterías desechadas. 🔋
Cómo funciona el almacenamiento con baterías de segunda mano ☀️
Las baterías de los robotaxi Waymo se retiran cuando su rendimiento cae por debajo del 70% de su capacidad original, un nivel insuficiente para la conducción autónoma. Sin embargo, aún pueden almacenar energía de paneles solares durante horas o días. Waymo las agrupa en contenedores modulares conectados a la red eléctrica. Este sistema permite absorber excedentes solares del mediodía y liberarlos por la noche, estabilizando el suministro. Se evita así el costoso proceso de reciclaje inmediato y se alarga la vida útil del producto.
Las baterías se jubilan pero no se retiran del todo 🛋️
Las baterías de los robotaxi, como muchos oficinistas, dejan de ser útiles para el trabajo duro pero aún sirven para tareas de bajo perfil. Mientras un conductor esperaría que su coche rinda al 100%, una batería semigastada puede pasar el resto de sus días almacenando energía solar sin que nadie le exija acelerones. Al final, estas baterías se toman una jubilación dorada: sin moverse del garaje, pero conectadas a la red para que otros ahorren en la factura de la luz.