Las acciones tecnológicas han vuelto a impulsar al Dow Jones a un nuevo máximo histórico, mientras el yen japonés se desploma a su nivel más bajo en cuatro décadas frente al dólar. Los inversores, que antes vendieron tecnología, ahora la compran con fuerza. Para los ciudadanos japoneses, esto significa ahorros que pierden valor y productos importados más caros. En EE.UU., un mercado laboral fuerte retrasa posibles bajas de tasas de interés.
El rebote tecnológico que mueve los mercados globales 📈
La recuperación del sector tecnológico responde a un apetito renovado por activos de riesgo, tras una corrección previa. Grandes empresas de semiconductores y software lideran las alzas, atrayendo capital que busca rendimientos rápidos. Este flujo fortalece al dólar, pero castiga al yen, que sufre por la diferencia de tasas entre Japón y Estados Unidos. La política monetaria expansiva de Japón choca con las altas tasas estadounidenses, generando presión cambiaria.
Yenes devaluados y sueños de viaje a Disneylandia 🗾
Mientras los inversores en Wall Street celebran con champán, los japoneses descubren que su yen ya no alcanza ni para un café en Tokio. El turismo nipón se vuelve un lujo: viajar a Estados Unidos ahora cuesta un riñón y medio. Pero no todo es malo: los extranjeros con dólares pueden comprar sushi como si fuera barato. Eso sí, los locales tendrán que conformarse con mirar fotos de Times Square desde su smartphone.