Mickel Feo, un joven venezolano, ha encontrado una forma peculiar de hacer crítica política: crea muñecos en 3D de figuras públicas del país. Cada pieza, detallada y accesible, se vende a precios moderados. Para la ciudadanía, esto representa una alternativa para expresar opiniones sin grandes gastos, combinando arte, entretenimiento y reflexión sobre el panorama nacional.
Modelado 3D con fines de expresión ciudadana 🎨
El proceso técnico inicia con el modelado digital de cada político, capturando rasgos faciales y gestos reconocibles. Luego, una impresora 3D de filamento PLA materializa las figuras en capas sucesivas. Feo ajusta los parámetros de impresión para lograr detalles como arrugas o expresiones. El acabado final incluye pintura a mano, lo que otorga realismo sin depender de costosos procesos industriales. El resultado son objetos funcionales para el debate público.
Políticos de bolsillo para debates de salón 🗣️
Ahora cualquiera puede tener a su político favorito (o no tan favorito) en la repisa, sin necesidad de pagar una campaña electoral. Los muñecos permiten gesticular con ellos durante las discusiones, o simplemente usarlos para recordar por quién no votar. Eso sí: si se caen, no hay que preocuparse, porque a diferencia de sus versiones reales, estos no prometen nada que no puedan cumplir.