Publicado el 20/06/2026 | Autor: 3dpoder

Urano revela su centro helado y cambia teorías planetarias

Un nuevo estudio ha sacudido las ideas previas sobre la formación de Urano. Al analizar el monóxido de carbono en su atmósfera profunda, los científicos descubrieron que el centro del planeta contiene más hielo que roca. Este hallazgo obliga a replantear cómo se originó el séptimo planeta del sistema solar y lo acerca a la composición de su vecino Neptuno.

Urano seccionado verticalmente mostrando su estructura interna helada, capas atmosféricas de metano en tonos azules profundos, núcleo blanco brillante de hielo rodeado por manto rocoso fracturado, moléculas de monóxido de carbono ascendiendo desde el centro durante análisis espectroscópico, rayos de luz ultravioleta penetrando la atmósfera superior, partículas de hielo cristalino girando en espiral hacia el núcleo, estilo ilustración técnica fotorrealista, iluminación dramática con contrastes de azul cobalto y blanco níveo, texturas de hielo fracturado y roca porosa, visualización científica de alta precisión, sombras dinámicas resaltando la transición entre capas, representación cinemática de procesos geológicos internos

Cómo el monóxido de carbono reveló la verdad helada 🧊

Los investigadores utilizaron modelos atmosféricos y datos de la sonda Voyager 2 para medir la abundancia de monóxido de carbono en las capas inferiores de Urano. La presencia de este gas indica que el material helado se acumuló en el núcleo durante la formación del planeta, en lugar de mezclarse con la roca. Este proceso, conocido como diferenciación, sugiere que Urano no se formó por colisiones violentas, sino por una acreción más gradual de materiales helados desde el disco protoplanetario.

Urano: el planeta que no sabía que era tan frío por dentro ❄️

Resulta que Urano no era tan rocoso como pensábamos, sino más bien un helado cósmico con pretensiones de planeta serio. Los científicos ahora dicen que se parece más a Neptuno, lo que básicamente convierte a este gigante de lado en el gemelo olvidado que siempre tuvo frío. Mientras tanto, la humanidad sigue sin poder enviar una sonda decente para confirmarlo, así que confiamos en el monóxido de carbono como si fuera un termómetro de gas.