Unity ha lanzado su actualización 6.5, un movimiento significativo para el mundo de los gráficos en tiempo real. La compañía elimina el soporte del motor de renderizado Built-In, forzando a los desarrolladores a migrar. El cambio más notable es la sustitución del denoising OptiX por OIDN, una tecnología que funciona en cualquier GPU, sin importar la marca. Esto promete una base más unificada y accesible para creadores.
OIDN democratiza el renderizado y optimiza el rendimiento móvil 🚀
El reemplazo de OptiX por OIDN no es solo un cambio de nombre. OptiX estaba atado a las tarjetas NVIDIA, lo que dejaba fuera a usuarios de AMD o Intel. OIDN, al ser multiplataforma, permite que cualquier tarjeta gráfica ejecute el denoising de forma eficiente. Para los desarrolladores, esto simplifica el pipeline gráfico. Para los jugadores, se traduce en imágenes más limpias y fluidas en dispositivos de gama media y alta, incluyendo celulares, sin depender de hardware específico.
Adiós al Built-In: el fin de una era y de algunos proyectos 😅
La eliminación del motor Built-In es como cuando tu abuela tira esa silla vieja que, aunque incómoda, era la única que no crujía. Ahora todos deben mudarse al Scriptable Render Pipeline, que es más potente pero exige más trabajo. Si tu proyecto llevaba años en Built-In, prepárate para pasar noches en vela migrando assets. Eso sí, al final tendrás gráficos que no parecen de 2010, aunque tus ojos paguen el precio con ojeras.